lunes, 15 de noviembre de 2010

Menos mal

Qué grande la música. Qué bueno que podamos gozar de un atisbo de orden en todo este caos. Qué grande la banda sonora de nuestras vidas, puntos de color en nuestro gris paisaje, armonía perfecta entre el ruido que envenena, un ritmo inteligible para la vida.

La vida pasa rapidísimamente delante de nuestros sentidos. Estamos saturados de información angustiosamente ingente. ¡Así es imposible enterarse de nada!

1 comentario:

  1. Me alegra ver que hayas vuelto a retomar el blog este tan tierno y fungofilico, no se si mis palabras te lo recordaron o ha sido simple iniciativa tuya. Igualmente, tu pluma hace palpitar mi esternocleidomastoideo.

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